El problema a la hora de presentaros en unas cuantas líneas una sala como KKO no está en las posibilidades, actividades e historias de la que la discoteca me puede nutrir. Todo lo contrario, la realidad es que desde su apertura en el año 1992 mi vida, y la de muchos jóvenes de todo el país, dio un cambió radical a la hora de salir y disfrutar de los momentos más intensos de la noche, para alguien que como yo se ha encontrado con el sol a sus espaldas en más de una mañana de domingo. Para aquellos que crean que exagero os paso un par de notas con las que entenderéis lo anterior. Con la aparición de una discoteca como KKO en Torrevieja, cambiaron los hábitos de aquellos que querían disfrutar de un local que ofreciera algo más que música y luces de colores y hasta ese momento tenían que darse un paseo por Valencia para poder dar con salas que merecieran la pena.
Su último cambio de dirección en marzo del 96 supuso una apuesta sin concesiones por convertirse en el centro de todas las miradas en el mundo de la noche. Nadie puede discutir que a ... |